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El chozo del Salerillo

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   Epifanio Ávila Gregorio, jubilado y natural de la localidad de Villabáñez decidió contribuir de manera desinteresada al desarrollo de la historia de nuestro municipio. El 25 de julio de 2014 se inauguró una cabaña, con más de 300 años, y que se ha bautizado bajo el nombre Chozo del Salerillo, gracias a la labor de esta persona que, voluntariamente, decidió en enero de 2014 poner en marcha la obra de restauración, tras tener en mente la idea desde hace dos años.

   «En una zona a cuatro kilómetros de la localidad existen siete chozos antiguos, en muy mal estado, donde tiempo atrás los pastores vivían. Decidí comenzar a reparar uno de ellos, que se encontraba hundido, y mi labor acaba con la inauguración del Chozo del Salerillo», ha asegurado Epifanio Ávila, que ha subrayado que el acto ha servido para homenajear «a todos los pastores de estas tierras». Respecto al origen de la cabaña, el regente del restaurante Ávila, uno de los dos bares de Villabáñez, hace sus cuentas con el testimonio de Roque Peña San José, su suegro. «Él, que era pastor, me contó que su bisabuelo ya le hablaba del chozo, que dormía allí, y que lo databa en 1714, es decir, como mínimo tiene 300 años de antigüedad».

   Epifanio Ávila, que encontró la cabaña «hundida por el paso del tiempo», lleva trabajando seis meses en la restauración. «La reforma la he realizado por mi cuenta, con ayuda puntual de mi mujer. El chozo mide tres metros de altura y posee una circunferencia de cinco metros».

   Las obras de restauración de la cabaña se llevaron a cabo con el permiso del Ayuntamiento de Villabáñez y del Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA). La labor, según Epifanio Ávila, ha sido «constante, día a día, que me ha llevado muchas horas y algún problema con mi mujer, que se preguntaba que se me había perdido por aquella parcela», ha bromeado el jubilado de Villabáñez. Sobre el mantenimiento de la cabaña, Ávila ha asegurado que «será el mismo el que se encargue de cuidarla, habilitando un espacio para que la gente pueda merendar allí y pasar la tarde. Por supuesto, el acceso es libre y gratuito para todo aquel que quiera visitarlo», ha comentado.

   A pocos metros de la choza Epifanio Ávila se ha situado una placa, donde se puede leer la fecha en la que sitúa Epifanio la cabaña, 1714, y el siguiente título: «reformado por un jubilado».